En estos textos, A es la persona cuyo Sol se mira y B, la persona cuyo Plutón lo recibe.
Plutón se interpreta como una fuerza que saca a la luz tanto los recursos personales más valiosos como las facetas que preferimos mantener ocultas.
Relación facilitadora
B estimula las cualidades positivas de A y le ayuda a expresarlas con más fuerza. En la interacción, los dos pueden sentir que aumenta su poder personal.
Relación obstructora
En los conflictos pueden aparecer actitudes que ninguno suele mostrar ante otras personas. Es lo que aquí llamamos «la sombra».
La descripción supone una interacción bastante cercana y otros factores de tensión que apoyen esa manifestación. No es una conclusión que pueda sacarse de un encuentro superficial.
Aspectos del Sol
El Sol representa el brillo personal, la manera de defender el propio territorio y las condiciones con que permitimos que otras personas se acerquen. Se relaciona con comportamientos que sentimos como propios, aunque no reconozcamos haberlos aprendido de nuestro entorno.
A veces una familia se sorprende ante una reacción y pregunta de dónde salió esa manera de actuar. Esa sorpresa invita a observar qué necesitamos para admitir a alguien en nuestro espacio, por qué nos resulta fácil acercarnos a ciertas personas y por qué otras presencias se sienten amenazantes. También nos permite preguntarnos cómo nos perciben los demás.
Cuando las características del Sol coinciden con lo aprendido en el inventario 1, la expresión puede sentirse más natural. Si difieren de lo que la familia o la cultura esperan, podemos intentar parecernos a una imagen que no sentimos propia. En esa búsqueda de aceptación aparecen las «máscaras» de las que hemos hablado.
En tu relación amorosa vuelve esa pregunta: cuánto espacio tienes para mostrarte como eres y cuánto sientes que debes representar un papel para recibir aceptación.
La intensidad de los aspectos que siguen se lee junto con los demás factores de la sinastría, que pueden reforzar o moderar sus manifestaciones.