Con la Luna en Cáncer, la imaginación se llena de historias con final feliz, como el de ciertas creaciones de Walt Disney. Le atrae un mundo donde el dolor se suaviza y las experiencias se vuelven recuerdos hermosos, imágenes protectoras y fantasías de bienestar.
En ese espacio interior, el tiempo parece detenerse. No siente necesariamente la urgencia de agitarse o de pasar enseguida a otra actividad. Hay un tono romántico y soñador que puede quedar oculto si otros componentes de la carta no lo hacen visible.
La imagen del cangrejo ayuda a entender el contraste: una coraza dura protege un interior sensible. Registra lo que pasa afuera y procura acomodarlo a su mundo de imágenes, como una forma de hacerlo más llevadero. Cuando ve que alguien necesita ayuda, puede dejar lo que está haciendo para atenderle.