Marte en Tauro tiende a guardarse la rabia detrás de una apariencia tranquila, hasta que se acumula. Este sistema considera adversa esta posición. Cuando esa contención se aprendió en la infancia, puede costar reconocer y expresar el malestar antes de que se junte.
La persona puede afrontar situaciones importantes con una serenidad llamativa y, sin embargo, perder la paciencia ante un cambio pequeño en su rutina. Quienes la conocen poco quizá la vean muy ecuánime; quienes comparten su vida diaria notan esa tensión guardada.
A veces se pone a la defensiva y siente que el entorno está en su contra. Si no reconoce su propio enojo, puede leer cada dificultad como prueba de esa hostilidad y ayudar, sin querer, a que el conflicto siga.
También importa la tensión que la persona siente en cuello y hombros, y su necesidad de moverse. Notar esa acumulación es una ocasión para hacer una pausa antes de que todo el malestar salga de golpe.