En estos textos, A es la persona cuyo Mercurio se mira y B, la persona cuyo Neptuno lo recibe.
Neptuno se relaciona con lo sublime y el pensamiento mágico, pero también con lo impreciso o lo que parece oculto.
Relación facilitadora
La comunicación abre un espacio agradable para soñar, imaginar proyectos y conversar sobre temas espirituales o trascendentes. Los dos pueden sentir que el intercambio tiene un encanto especial.
Otros factores intervienen para que esos sueños se concreten. Aunque se queden en la imaginación, la pareja puede disfrutar mucho de esas conversaciones.
Relación obstructora
Entre las relaciones difíciles de Neptuno, esta se describe como una fuente importante de tensión mental. A sospecha que hay algo oculto en lo que B dice. B se siente bajo interrogatorio, como si A tratara de descubrirle todo el tiempo.
Otros aspectos pueden aumentar o moderar esa dinámica. Sin claridad, cada nueva pregunta puede alimentar la sospecha de uno y la irritación del otro.
Aspectos de Mercurio
Mercurio representa la comunicación: el tono de voz, los gestos y la manera de enlazar las ideas. Sus aspectos se interpretan como una facilidad o una dificultad para que lo que expresa una persona encuentre recepción en la otra.
Con quien amas, conversar puede ser un placer y un recurso para atravesar los conflictos. Cuando el diálogo fluye, es más fácil aclarar lo que cada uno imagina y buscar acuerdos.
Cuando se llena de malentendidos, pueden acumularse resentimiento y prevención. Algunas parejas lo muestran en discusiones frecuentes; otras, con distancia y frialdad.
Las imágenes que cada uno forma del otro pueden activarse ante cualquier malestar nuevo. Frases como «tú siempre me gritas», «tú nunca me escuchas» o «ya vas a empezar con la cantaleta» muestran cómo una conversación de hoy puede quedar atravesada por muchas anteriores.
Tomar conciencia de nuestras interpretaciones ayuda a distinguir lo que ocurrió de la historia que construimos alrededor. Esa revisión no significa suponer que todo malestar es imaginario: también hay palabras, tonos y conductas que necesitan cambiar.
El inventario 1 tiene un lugar importante. En cada cultura y cada familia aprendemos formas distintas de expresarnos. En algunos entornos se habla más fuerte, se gesticula mucho o se usan palabras que, en otro contexto, pueden resultar ofensivas. Por eso, junto a lo que el sistema atribuye a Mercurio, hay que observar lo aprendido.
Algunos gestos también evocan experiencias dolorosas de la infancia. Cuando eso ocurre, podemos responder tanto a la situación actual como al dolor que nos recuerda. Esa historia personal también interviene en el desencuentro.
Un tono de voz no siempre tiene la intención que le atribuimos. Si una frase de tu pareja te deja una duda, puedes preguntarle por qué habló así o qué quiso decir. La respuesta puede mostrar una intención distinta de la que imaginabas. Te da información que no tienes mientras solo supones.
Además, en una misma sinastría Mercurio puede tener un aspecto facilitador con un planeta y otro obstructor con uno diferente. Vale la pena localizar ambos: ¿dónde resulta fácil entenderse y en qué conversaciones aparecen las reacciones automáticas que dificultan el encuentro?