En estos textos, A es la persona cuyo Venus se mira y B, la persona cuyo Venus lo recibe.
Relación facilitadora
Aparece lo que solemos llamar «química»: atracción y disposición a la proximidad. El contacto resulta agradable aunque la apariencia de la otra persona no coincida con el tipo de pareja que cada uno creía preferir.
Relación obstructora
Puede haber incomodidad ante el contacto, aunque la compañía resulte agradable en otros ámbitos. El olor, las caricias o la forma de acercarse pueden no despertar el agrado esperado.
Puede que la sensación no aparezca al comienzo y se haga más visible a medida que crece la intimidad. También puede vivirse como una distancia que la otra persona mantiene y que no es fácil comprender.
En el sistema, este se considera uno de los aspectos difíciles de conciliar, porque las sensaciones no cambian solo con razonarlas. Otros contactos favorables de Venus pueden moderar la dificultad. Aun así, conviene reconocerla y atender a la experiencia de los dos, sin forzar el acercamiento.
Aspectos de Venus
Venus representa la forma de dar y recibir afecto, la sensualidad, el encanto y el acercamiento físico. Sus aspectos se leen en relación con la atracción, el disfrute o la incomodidad que puede despertar la cercanía de otra persona. Al leer estas descripciones, piensa en cómo disfrutas del afecto con tu pareja y en cómo le gusta recibirlo.
La intensidad de esa experiencia depende del conjunto de la sinastría y de la conciencia con que ambos viven el vínculo. También es fundamental el inventario 1: los modelos familiares y culturales influyen en la comodidad que sentimos ante el contacto. Dos personas pueden sentir atracción y tener necesidades distintas de proximidad.
Respetar tus límites y los de tu pareja permite que el acercamiento se convierta en un descubrimiento compartido. Ninguna descripción de afinidad sustituye lo que cada persona desea o acepta en un momento concreto.