En este texto, A es tu pareja y B eres tú: se mira la casa de B donde cae el punto de A.
A puede ver en B a una persona con quien desea construir una vida de pareja. La posibilidad de un compromiso cobra especial interés.
Si la relación sentimental no prospera, A puede seguir valorando la presencia de B y buscar que el vínculo continúe como amistad.