Dos Cáncer pueden compartir una sensibilidad profunda, respeto por el silencio y la sensación de comprenderse incluso antes de hablar. Esa cercanía puede vivirse como magia, aunque no sustituye la necesidad de preguntar y escuchar.
El principal reto es expresar a tiempo el malestar. Si ambos callan esperando que la pareja note lo que ocurre, la relación puede llenarse de resentimientos que solo aparecen cuando ya tienen mucha fuerza. Cada uno puede llegar entonces a conclusiones sobre el otro sin haberlas conversado.
La misma sensibilidad que favorece la entrega y el apoyo puede volverse dolorosa cuando todo queda en silencio.
La intimidad, el hogar y la familia son espacios de encuentro. Cada uno puede comprender la importancia que esos vínculos tienen para su pareja, siempre que también haya lugar para construir la propia relación.