Posicionamiento en grupo
Elegir un plan con quien amas puede ser parte del disfrute de estar juntos. Otras veces la decisión se alarga: los dos quieren dirigir, o cada uno espera que el otro elija. Mira qué haces con la propuesta de tu pareja y cómo responde a la tuya: eso muestra el lugar que cada uno ocupa en el acuerdo.
En un grupo, una persona puede intentar dirigir, mostrarse dispuesta a negociar o mantenerse firme en su criterio. En este sistema astrológico, esa manera de participar y el lugar que cada quien tiende a ocupar se llaman posicionamiento en grupo.
Una persona puede tener preferencias muy definidas a solas y reaccionar de otra manera en un grupo. La presencia de otros influye en sus decisiones, sus actitudes y su forma de expresar lo que quiere. Esa diferencia aparece también en la pareja, donde cada decisión pone en relación dos voluntades.
Las tres modalidades de posicionamiento
Liderazgo
La persona adopta gestos, actitudes y formas de comunicarse que buscan dirigir al grupo. Le interesa que los demás sigan sus ideas y ayuden a realizar lo que desea.
Quienes la rodean perciben esa intención de liderar, aunque no siempre se exprese con órdenes directas. Puede manifestarse a través de la firmeza, el afecto, la persuasión o la estrategia.
Automotivación
La persona busca preservar su individualidad. En lugar de alinearse enseguida con quien dirige, mantiene su propia manera de sentir y de actuar, que a veces a los demás les cuesta conocer.
Participar no significa renunciar a sus criterios. Puede estar dentro del grupo y, al mismo tiempo, conservar bastante independencia frente a sus decisiones.
Adaptabilidad
La persona muestra disposición para negociar y ser flexible. Puede sentirse cómoda cuando una voluntad firme da dirección a sus acciones, y cambiar de posición no siempre le representa un sacrificio.
Su facilidad para acomodarse a distintas situaciones puede favorecer el encuentro. También necesita observar cuándo esa flexibilidad le permite colaborar y cuándo la aleja de lo que desea.
Para calcular esta medición se usan los mismos valores ponderados que en la movilidad y las motivaciones, y los puntos se agrupan según las tres modalidades.
El posicionamiento en la relación de pareja
Piensa en una decisión que hayas tomado con tu pareja. Observa la propuesta y también la respuesta: quién intentó dirigir, quién defendió su criterio y quién se adaptó. Estas modalidades intervienen en las elecciones pequeñas y en los acuerdos con los que ustedes dan forma a la relación.
Dar forma a la relación
Elegir una mesa puede parecer un detalle menor, pero es una ocasión cercana para observar si ambos tienen voz. Esa misma atención importa al decidir cómo quieren pasar el tiempo, si desean compartir un hogar o qué compromisos van a asumir.
Cada pareja puede dar a esos acuerdos una forma propia. Saber cómo propones, escuchas o cedes te ayuda a hablar de lo que deseas con quien amas. El propósito es que haya espacio para lo que los dos quieren vivir y para el disfrute de compartirlo.