Corresponden al predominio de puntos en Aries, Tauro y Géminis. Su radio de interés se concentra en las necesidades, preferencias y objetivos propios.
Desde otro tipo de motivación, esta orientación puede leerse como egoísmo. Sin embargo, el interés personal no es lo mismo que la falta de generosidad. Una persona puede ser generosa y, a la vez, necesitar que se respeten sus pertenencias, sus decisiones y el tiempo que dedica a sus asuntos.
Predominio de motivaciones personales
La persona concentra su atención y su energía en sus gustos, sus disgustos y sus objetivos. Su interés por una actividad suele nacer de lo que esta significa para ella y bajar cuando deja de encontrarle un sentido propio.
Le gusta ser el centro de atención y puede suponer que los demás miran lo que hace con tanta atención como ella misma. También da mucho valor a su tiempo y exige que se lo respeten. Para relacionarte con ella, ayuda reconocer cuánto significan sus espacios personales.
Si predomina un signo
Si predominan los puntos en Aries
Si predominan los puntos en Aries. Sus intereses tienden a cambiar según los retos del momento. Cuando algo le entusiasma, lo muestra; cuando pierde el interés, también suele decirlo con claridad. Cuánto dure su compromiso con una actividad dependerá en buena medida de que siga encontrando un desafío.
La competencia puede estimularla, y valora el reconocimiento que cree merecido. El aplauso tiene sentido para ella cuando confirma el esfuerzo o la capacidad que puso en juego.
Si predominan los puntos en Tauro
Si predominan los puntos en Tauro. Sus intereses suelen ser más estables y estar ligados a la seguridad material, las ganancias y el bienestar. Necesita sentir que lo que hace suma a una base firme y a una vida que pueda disfrutar.
En este ámbito tiende a ser predecible. Sus gestos faciales pueden mostrar con facilidad qué le interesa y qué no, incluso antes de explicarlo con palabras.
Si predominan los puntos en Géminis
Si predominan los puntos en Géminis. Sus intereses van hacia lo que le resulta divertido y entretenido. Prefiere actividades amenas, variadas y poco repetitivas.
Las normas rígidas y los horarios inalterables pueden apagar su entusiasmo. Aunque sus preferencias cambien a menudo, suelen tener un hilo común: buscar algo que le permita disfrutar y mantener despierta la curiosidad.
En pareja
Cuando ambos tienen como motivación predominante la personal
Cada uno tiene claros sus intereses, necesidades y gustos. Desde otra motivación, esta orientación podría parecer egoísmo; sin embargo, la persona puede ser generosa y, al mismo tiempo, cuidar mucho el uso de su tiempo.
Los dos buscarán ambientes donde desarrollar sus objetivos. La coincidencia favorece la relación cuando respetan el espacio del otro y no imponen sus preferencias: cada uno conserva lo que le interesa y deja que su pareja haga lo mismo.
Personales y hogareñas
Quien tiene motivaciones personales puede sentir como invasiva a la familia de su pareja y pensar que su pareja depende demasiado del grupo familiar para decidir. Quien tiene motivaciones hogareñas, en cambio, puede leer la atención a los objetivos propios como egoísmo.
Si hay otras áreas de afinidad, reconocer estas necesidades les ayudará a buscar acuerdos: qué espacio darán a la vida familiar y qué decisiones quiere tomar cada uno con autonomía.
Personales y sociales
Quien tiene motivaciones personales participa en grupos cuando encuentra en ellos respuesta a sus propios intereses. Quien tiene motivaciones sociales busca, además, la pertenencia y la compañía que ofrecen distintos círculos de amistades.
Uno de los puntos más difíciles aparece cuando las visitas inesperadas se viven como una invasión de la privacidad. Para la persona más sociable, la falta de entusiasmo de su pareja ante esas amistades puede desconcertar. Un punto de partida concreto es hablar de cuándo recibir visitas y con cuánto aviso.
Personales y trascendentes
Esta combinación puede funcionar cuando cada uno respeta los intereses de su pareja sin descalificarlos. Los dos se orientan hacia sus objetivos, aunque el contenido de esos objetivos sea distinto.
Conviene reconocer qué actividades pueden disfrutar juntos. Quien tiene motivaciones personales quizá vea demasiado serias o profundas las inquietudes del otro; quien tiene motivaciones trascendentes puede juzgar superficiales las preferencias de su pareja. Si esos juicios reemplazan a la curiosidad, será más difícil encontrar afinidad.
Si ambos tienen las motivaciones personales en segundo lugar
Si hay otras áreas de compatibilidad, esta coincidencia puede acercarlos a pesar de sus diferencias principales. El acuerdo consiste en respetar los intereses propios de cada uno y darle espacio para desarrollarlos.
La expresión «vive y deja vivir» resume este acuerdo: compartir la relación sin convertirla en la exigencia de participar en todo lo que le interesa al otro.