Corresponden al predominio de puntos en Cáncer, Leo y Virgo. Su radio de interés abarca a la familia y a las amistades que la persona siente como parte de ella.
Quien se orienta así necesita pensar en el bienestar del conjunto. Sus decisiones no suelen limitarse a lo que le beneficia a solas: también tiene en cuenta cómo estarán quienes comparten su hogar o su círculo afectivo más cercano. Cuidar a ese grupo es una fuente de motivación.
Predominio de motivaciones hogareñas
La persona se siente impulsada a participar en actividades familiares y en lo que favorezca el bienestar de sus seres queridos. Cultiva vínculos cercanos y duraderos, y puede sumar a sus amistades más estables como parte de una familia extendida.
Las carencias, las crisis y los desacuerdos de ese círculo la afectan con intensidad, aunque no le estén pasando directamente. Le cuesta separar su propio bienestar del de las personas que siente como familia.
Si predomina un signo
Si predominan los puntos en Cáncer
Si predominan los puntos en Cáncer. Le interesa cuidar a los demás. Puede encontrar satisfacción en la cocina, los quehaceres domésticos y las actividades con las que atiende a quienes quiere.
Según la descripción de este sistema, suele tener más ganas de actuar de noche que temprano en la mañana.
Si predominan los puntos en Leo
Si predominan los puntos en Leo. Le motiva rodearse de confort y lograr que el hogar sea un ambiente agradable y distinguido. Dedica atención y energía a cómo ese espacio se presenta ante los demás.
Puede interesarle proyectar una imagen de «familia feliz» entre sus amistades. También valora que su familia asista a los eventos en los que participa: para ella, esa presencia expresa apoyo y reconocimiento.
Si predominan los puntos en Virgo
Si predominan los puntos en Virgo. Busca las comodidades que le permitan disfrutar del tiempo en casa a su gusto. Le interesa que las responsabilidades estén repartidas y que cada integrante cumpla con los deberes acordados para que el hogar funcione bien.
El sistema describe dos expresiones de esta tendencia: unas personas son muy organizadas; otras acumulan objetos que no saben cuándo usarán, pero de los que no quieren desprenderse. Las dos formas de relacionarse con el espacio doméstico se hacen presentes en la convivencia.
En pareja
Cuando ambos tienen como motivación predominante la hogareña
Prefieren las actividades familiares y las amistades de muchos años, o las que sienten «como en familia». Disfrutan de quedarse en el hogar y, si salen, suelen preferir hacerlo juntos o con un pequeño grupo cercano.
También les gusta recibir invitados. Para cada uno es importante que la familia de su pareja le acepte y que su propia familia acoja a su pareja. Si uno de los dos tiene hijos, hará falta respetar el tiempo y el espacio que dedica a esa relación.
Personales y hogareñas
Quien tiene motivaciones personales puede sentir como invasiva a la familia de su pareja y pensar que su pareja depende demasiado del grupo familiar para decidir. Quien tiene motivaciones hogareñas, en cambio, puede leer la atención a los objetivos propios como egoísmo.
Si hay otras áreas de afinidad, reconocer estas necesidades les ayudará a buscar acuerdos: qué espacio darán a la vida familiar y qué decisiones quiere tomar cada uno con autonomía.
Hogareñas y sociales
Quien tiene motivaciones hogareñas prefiere las actividades familiares, disfruta de recibir invitados y siente a sus amistades cercanas como una familia extendida.
Quien tiene motivaciones sociales suele medir más su participación en los eventos familiares. Le atraen los lugares nuevos y compartir con sus amistades y con personas que acaba de conocer.
Si hay otras áreas de compatibilidad, podrán buscar acuerdos sobre cuánto tiempo compartir en casa, cuánto dedicar a la familia y cuánto a la vida fuera de ella.
Hogareñas y trascendentes
Esta relación puede encontrar afinidad cuando hay otros puntos de compatibilidad. Para quien tiene motivaciones hogareñas, participar activamente en los acontecimientos familiares es importante.
Quien tiene motivaciones trascendentes puede volcarse por completo en la investigación, la metafísica o los intereses humanitarios y científicos, sin necesidad de limitar las actividades de su pareja.
Presionar todo el tiempo para que la otra persona asista a todos los eventos familiares puede resultar frustrante, sobre todo si no se siente a gusto en ellos. En cambio, elegir algunas actividades para compartir deja espacio a los intereses de cada uno.
Un punto de encuentro de esta combinación es el gusto por la privacidad del hogar, aunque cada uno la disfrute a su manera.
Si ambos tienen las motivaciones hogareñas en segundo lugar
Las actividades familiares, crear un hogar acogedor y el gusto por recibir invitados pueden ser un espacio de afinidad. Esta coincidencia puede unirlos aunque sus motivaciones principales los lleven hacia actividades distintas.
Quizá cada uno tenga amistades tan cercanas que las sienta como familia. Respetar esos vínculos y no excluirlos facilita la convivencia. Al mismo tiempo, hará falta dejar lugar a las actividades de la motivación predominante de cada uno.