En este texto, A es tu pareja y B eres tú: se mira la casa de B donde cae el punto de A.
A puede opinar sobre la relación de B con sus padres y sobre cómo organiza y mantiene su hogar.
Lo que A ofrece como sugerencia puede tocar hábitos y decisiones muy personales de B. El sentido de esa participación depende de cómo la vivan ambos.