En este texto, A es tu pareja y B eres tú: se mira la casa de B donde cae el punto de A.
A puede intervenir a menudo en los asuntos de salud y de trabajo de B. Puede opinar sobre su relación con sus colegas y sugerir hábitos de cuidado o tratamientos que le parecen convenientes.
B puede sentir esa atención como apoyo o como una insistencia que invade sus decisiones.