En este texto, A es tu pareja y B eres tú: se mira la casa de B donde cae el punto de A.
A puede hacer sugerencias sobre cómo B se divierte, vive la intimidad o cría a sus hijos, si los tiene. Si A practica algún deporte, también puede insistir en que B le acompañe.
La intención de compartir actividades puede mezclarse con el deseo de orientar las elecciones de la otra persona.