Con Mercurio en Géminis, la curiosidad anima la comunicación. Le interesa una gran variedad de asuntos, los capta rápido y puede pasar a otro tema sin quedarse en el anterior. También suele dejar atrás con relativa facilidad el resentimiento que le haya producido una conversación.
Le cuesta permanecer mucho tiempo en silencio. Aunque parezca que no presta atención, puede sorprenderte al recuperar lo esencial de lo que se estaba hablando. Tiene facilidad para asimilar información intelectual y para elaborar lenguaje.
Expresa con soltura lo que siente, y eso puede generar malentendidos si cada expresión se toma como un compromiso duradero. Puede decir con sinceridad lo que piensa en ese momento y, más adelante, pensar de otra manera. Aclara con tu pareja cuándo están expresando un sentimiento del instante y cuándo están estableciendo un acuerdo.
No le gustan las comunicaciones enredadas. Aun al tratar temas serios o profundos, puede conservar un tono pícaro que parece superficial sin serlo necesariamente. Para este perfil, hablar también es una forma de entretenimiento y de encuentro.