Con Mercurio en Sagitario, puede recorrer varios asuntos antes de llegar al punto central. Al contar una experiencia salta de un tema a otro, introduce referencias que parecen no tener conexión y, más adelante, retoma el hilo. Quien escucha puede sentir que se pierde por las ramas, mientras que para esta persona es un recorrido propio.
El humor le permite decir cosas directas, incluso dolorosas, con una sonrisa que hace difícil responder. En su conversación aparecen a menudo las ideas de justicia e injusticia, y la necesidad de establecer compromisos y exigir que se cumplan.
Le cuesta callar lo que siente. En una discusión puede surgir un fuerte impulso justiciero. Aclarar qué considera justo cada uno ayuda a entender el desacuerdo, aunque también necesita reconocer que su manera de hacer las cosas no es la única posible.
Su encanto puede darle popularidad en las reuniones. A veces, porque una historia le parece divertida, usa información privada de la pareja sin medir su efecto. Esa espontaneidad puede herir, aunque no haya habido una intención consciente de hacerlo.
En un conflicto puede responder con sarcasmo. Es sensible a lo que otros le dicen, pero no siempre advierte que pide tolerancia para bromas que no recibiría con la misma facilidad.