Escorpión y Acuario pueden encontrarse en el respeto por un mundo propio de sueños e intereses. Cada uno quiere conservar una dirección personal.
La libertad de Acuario puede estimular la curiosidad de Escorpión y mantener vivo el deseo de acercarse. También puede despertar una necesidad de control: Escorpión podría intentar vigilar o averiguar cada paso, y así aumentar la distancia de Acuario.
Escorpión puede aportar el impulso para realizar proyectos que Acuario todavía mantiene en el terreno de las ideas. Acuario puede ofrecer a los intereses de Escorpión una perspectiva más amplia y un sentido de trascendencia.
La autonomía es una condición importante de este encuentro. Intentar retener a Acuario con vigilancia contradice justo lo que hizo atractiva la relación. La confianza necesita expresarse en acuerdos compartidos, además de en el reconocimiento del espacio de cada uno.