Virgo y Escorpión miden distinto el riesgo. Virgo suele ver riesgos y dificultades antes de actuar: eso puede evitarle decisiones apresuradas, aunque también atarle a lo conocido. Escorpión, cuando le apasiona un proyecto, puede dar el salto antes de calcular todas las consecuencias.
Virgo difícilmente detendrá a Escorpión si ya decidió. En cambio, puede apoyarse en su iniciativa para ir un poco más allá de sus propios temores y ver posibilidades que solo analizaría desde afuera.
Los cambios de entusiasmo de Escorpión pueden desconcertar a Virgo. Su disposición varía según el interés y el reto que encuentra en lo que hace, mientras Virgo desea una continuidad más previsible.
Entender esa diferencia les permite distinguir un aporte de prudencia de un intento de frenar. También permite distinguir el impulso de emprender de una decisión que deja a la pareja sin saber qué esperar.