Libra y Capricornio pueden atraerse por contraste, y ese mismo contraste puede dificultar la convivencia. Libra disfruta de la comodidad y de una vida social amplia. Capricornio suele valorar lo que exige esfuerzo y le da importancia a la privacidad.
Libra se relaciona con facilidad y puede tener problemas para poner límites. Capricornio protege su espacio y participa de la vida social cuando le encuentra un propósito, a menudo ligado a su actividad profesional. Para Libra, compartir con otros ya es una satisfacción en sí misma.
Las otras afinidades de la sinastría pueden servir de apoyo, pero necesitan hablar de cuánto tiempo y disponibilidad desea cada uno. Los acuerdos tienen que dar espacio a la sociabilidad de Libra y a la reserva de Capricornio. Si la adaptación recae siempre en la misma persona, pueden aparecer tensión y pérdida de vitalidad.