En estos textos, A es la persona cuyo Luna se mira y B, la persona cuyo Luna lo recibe.
Relación facilitadora
Hay una sensación de conexión mental, como si cada uno pudiera anticipar lo que piensa el otro. Al hablar de planes, ideas o fantasías, sienten que están en la misma frecuencia. También puede resultarles fácil coordinar el uso del tiempo.
Compartir un sueño no basta para realizarlo. En esta lectura, otros aspectos deben aportar el impulso hacia la acción para que esos proyectos se concreten.
Relación obstructora
Puede aparecer un comentario interior constante que cuestiona o juzga lo que la pareja dice y hace. Ese malestar no siempre se dice en voz alta. Según esta interpretación, otros aspectos ayudan a que llegue a la conversación.
También pueden surgir diferencias sobre los tiempos y los ritmos de las actividades en común. Cada uno imagina una manera de organizarse que no coincide con la del otro.
Aspectos de la Luna
La Luna representa la imaginación y la ensoñación. La persona cuya Luna participa en un aspecto puede pasar mucho tiempo pensando en su pareja y en lo que sucede entre ambos, sin que la otra llegue a conocer ese mundo interior.
Son impresiones que a menudo no se dicen con palabras. Aun así, influyen en cómo vemos al otro y en lo que imaginamos que la relación podría llegar a ser. En el sistema, la Luna también se vincula con la manera de manejar el tiempo.
Al estudiar estos aspectos conviene distinguir los inventarios 1 y 2. Algunas reacciones vienen de modelos familiares y culturales aprendidos. Otras se interpretan aquí desde la configuración astrológica. Confundir los dos planos puede llevarnos a atribuir a una sola causa una experiencia más compleja.