En estos textos, A es la persona cuyo Luna se mira y B, la persona cuyo Nodo norte lo recibe.
El sistema interpreta este contacto con su lenguaje kármico: una sensación de vínculo previo que puede vivirse con afinidad o con inquietud.
Relación facilitadora
Desde el comienzo puede existir la impresión de ser amigos de toda la vida. En su imaginación, A intenta recordar algo que siente familiar, aunque no llegue a decirlo. La cercanía parece tener una historia anterior al encuentro actual.
Relación obstructora
A puede temer que algo interrumpa la relación. Al deseo de estar juntos se suma una inquietud difícil de explicar, como si a la vez hubiera una razón para no continuar.
Estas sensaciones pueden quedarse en el plano mental. Aunque otros elementos favorables de la sinastría den confianza, a veces vuelve esa sombra de duda.
Aspectos de la Luna
La Luna representa la imaginación y la ensoñación. La persona cuya Luna participa en un aspecto puede pasar mucho tiempo pensando en su pareja y en lo que sucede entre ambos, sin que la otra llegue a conocer ese mundo interior.
Son impresiones que a menudo no se dicen con palabras. Aun así, influyen en cómo vemos al otro y en lo que imaginamos que la relación podría llegar a ser. En el sistema, la Luna también se vincula con la manera de manejar el tiempo.
Al estudiar estos aspectos conviene distinguir los inventarios 1 y 2. Algunas reacciones vienen de modelos familiares y culturales aprendidos. Otras se interpretan aquí desde la configuración astrológica. Confundir los dos planos puede llevarnos a atribuir a una sola causa una experiencia más compleja.