Leo y Virgo pueden encontrarse en la importancia que dan al hogar y a la familia. También pueden formar un buen equipo: Virgo reconoce las capacidades de Leo, y Leo puede darle a Virgo seguridad para ir más allá de su autocrítica.
La ambición de Leo y el sentido práctico de Virgo pueden favorecer proyectos compartidos. Virgo también puede ayudar a organizar el dinero, siempre que esa ayuda no se vuelva un control de gastos que Leo viva como una descalificación.
La crítica es un punto sensible. Si Virgo se fija solo en lo que Leo hace mal, puede herir su orgullo y aumentar la distancia.
Una observación que llega junto con el reconocimiento de lo que funciona conserva la utilidad de la precisión de Virgo. Así Leo puede escucharla sin sentir que se le reduce a sus defectos.